martes, 22 de noviembre de 2016

Desde la grada


Escribo esta entrada del blog desde la grada, ese maravilloso espacio de la Ciudad Deportiva de Calatayud dónde fui enviado por el colegiado del pasado partido a instancia del cuerpo técnico de nuestro rival el último encuentro.

Minuto 35 del primer tiempo, partido competido entre dos equipos que luchan y pelean en cada jugada y que fruto de ello (no olvidemos que esto es fútbol), dos chicas quedan tendidas en el terreno de juego como consecuencia de un choque fortuito al disputar un balón dividido.

El partido ya estaba algo caldeado, la grada bilbilitana aprieta mucho y el colegiado hacía lo que podía (que no es poco para lo que cobran). Un servidor, que estaba haciendo fotos del encuentro con toda tranquilidad como siempre y al escuchar desde el banquillo local ciertas palabras hacia la jugadora visitante, con el único ánimo de apaciguar algo la situación, desde mi posición, con tono muy educado y mirando hacia el cuerpo técnico del Calatayud indico: "Venga no pasa nada, ha sido un choque fortuito, iban las dos chicas a por el balón".

Cual es mi sorpresa al surgir el efecto contrario al deseado. El delegado se dirige a mí discutiendo y con tono algo elevado, a continuación lo hace el entrenador: "No se meta usted con mi trabajo" y sigue el segundo entrenador, apoyando a su equipo.

Con talante tranquilizador me dirijo a ellos y les indico que yo no he entrado en su trabajo (nada más lejos de mi intención), simplemente comentaba una jugada, sin ningún ánimo de nada, muy al contrario.

Le sube la bilirrubina (ya subida en esos instantes por el juego) al entrenador y gritando indica al delegado: "Quiero a ese señor en la grada, fuera de aquí" (ni que fuera suyo el campo). A este respecto, indicar que estaba cerca del banquillo local porque estaba haciendo fotos al ataque de las nuestras y aprovechando de espaldas el poco sol que hacía en esos momentos para las fotos.

Pues nada, llaman al árbitro (yo ya había pedido permiso al mismo al principio del partido para hacer fotografías y me lo había dado) y gritando le indican de muy malos modos que estaba molestando y que me echara del campo. El colegiado se acerca y ante la petición del delegado de campo (para esto si estaba pero muy poco para llamar la atención a algunos seguidores locales que se metían repetidamente con alguna de nuestras jugadoras) me señala la grada y que tengo que abandonar mi posición.

Hasta aquí los hechos tal y como ocurrieron. A partir de aquí, un par de reflexiones.

Llevo muchos años en el entorno del fútbol, primero jugando y después siguiendo el fútbol base y el femenino. Obviamente te encuentras en cada partido a todo tipo de personas y en la gran mayoría de los casos se puede dialogar con ellas y comentar incidencias, jugadas y lo maravilloso de este bendito deporte. Pero el domingo pinchamos en hueso, nos encontramos con gente que paratetados tras un chandal y un escudo se hacen dueños de "vete a saber qué" y se toman entre otras muchas, la atribución de no dejarme hacer fotos en el campo.

Sepa "usted", señor entrenador del Calatayud que mi única pretensión en ese partido y en todos, es hacer fotos de las chicas y que estas tengan un recuerdo del mismo (me consta que lo agradecen), tanto las del Fleta como las de los equipos rivales. Podría haber enviado un enlace privado a las jugadoras visitantes y compartido con ellas las fotos pero las publiqué en la crónica para que también las locales disfrutaran de ellas, hay que ser educado y las chicas no tienen la culpa de la falta de saber estar y de tacto deportivo y personal de su cuerpo técnico, por lo menos en el minuto 35 del partido del domingo.

Sepa nuevamente, señor entrenador, que usted hizo del campo su feudo medieval (menos mal que no había foso, si no acabo con los cocodrilos) para echarme del mismo con muy malas maneras, sin motivo y una falta de educación evidente, pero en este blog el que escribe soy yo y el que señala lo hechos y narra lo que pasó es un servidor.

Le indiqué que relataría los hechos en la crónica y no lo hice para preservar el contenido deportivo de la misma. No obstante, me pide el cuerpo explicar esto para que cuando otro fotógrafo esté por su campo y esté haciendo su trabajo (en mi caso no es mi trabajo sino simple afición) pueda hacerlo y usted se piense dos veces lo que dice y demuestre su educación, que estoy seguro que la tiene.

Y no se preocupe, cuando su equipo venga a jugar a nuestro campo seguiré haciendo fotos de nuestras jugadoras y de las suyas, las chicas no tienen la culpa de nada, muy al contrario.

En fin, este deporte ya no es lo que era. Sales un domingo a pasar una agradable mañana de fútbol acompañado de tu familia y te encuentras con situaciones desagradables como esta (entre otras que no voy a comentar ahora). Hagamos de este deporte y de los partidos un lugar para compartir ideas y opiniones y no un sitio para discutir y faltar al respeto. Como diría alguno, ¡un poquito de por favor (y de educación)!

Para acabar, una frase de Robert Frost: "La educación es la habilidad de escuchar casi cualquier cosa sin perder tu calma o tu autoestima" y otra de James Joyce: "Las acciones de los hombres son las mejores intérpretes de sus pensamientos", sírvase usted la que quiera.


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